La historia y los orígenes de los Encants Barcelona

Los Encantes de Barcelona – Fira Bellcaire, con más 7 siglos de existencia es uno de los mercados más antiguos y que aún existen en Europa. Sus orígenes se remontan al siglo XIII. Es esta una de las principales razones que hacen que este sea uno de los mercados más importantes, conocidos y con más transito diario de la ciudad. Es un claro ejemplo del dinamismo comercial de la ciudad de Barcelona.

Con más de 750 años de historia, ha estado ubicado en diferentes zonas de la ciudad, y hasta ahora, con un cierto punto de provisionalidad.

Los Encants Vells-Fira de Bellcaire, originariamente, eran mercados diferentes y con una historia nada que ver. Nacen de la fusión de dos mercados de ocasión medievales que se unificaron a finales del siglo XIX; Por un lado los Encantes, del cual las primeras noticias se remontan más o menos hacia el siglo XIII, y por otro lado, la Fira de Bellcaire que nace a principios del siglo XIX.

El origen no está del todo claro, aún así, parece que hacia el año 1200 ya se celebraban subastas públicas y ventas al «Encante» en plaza de Sant Jaume.

Hoy en día se puede encontrar prácticamente de todo, pero en sus inicios predominaban, sobretodo, traperos y libreros, y también chatarreros. El hecho de vender al encante tendría sus inicios en la costumbre de subastar los bienes de los difuntos con tal de conseguir dinero para pagar las posibles deudas y donar el sobrante a la viuda.

Durante siglos el mercado estuvo situado en diferentes zonas de la ciudad. El primer lugar dónde están documentados es a la plaza de delante de la iglesia de Sant Jaume, en la puerta del Call. En el 1358 los Encantes eran en la plaza Nova, delante de las dos torres que franquean la entrada de la calle del Bisbe. En el año 1391, los Encantes fueron trasladados a las Voltes Dels Fusters, al lado de la Llotja. Durante 500 años ocuparon la zona del entorno de la Llotja, entre las actuales calles del Consolat de Mar y la plaza Antonio López.

Cerca del 1800 comenzó la Fira de Bellcaire,  se inició en el paseo Nuevo, fuera de las murallas, más o menos dónde hoy está el cruce de la ronda de Sant Pere con el paseo de Sant Joan. Durante la Guerra del Francés, entre 1808 y 1814 estuvieron instalados en la Rambla. Hacia el 1822, se le  cambió el nombre de Fira de Bellcaire y pasó a llamarse Encants Vells (nombre con el que popularmente aún se conocen). En el año 1881, fueron trasladados a una pequeña colina dónde posteriormente se construyó el Mercado de Sant Antoni. Momento en el que se iniciaron los Encantes del Mercado de Sant Antoni.

A las puertas de la Exposición Universal del 1888, los Encantes que llevaban cerca de quinientos años en la calle del Consolat de Mar, fueron trasladados a la actual avenida Mistral. En el 1928, con motivo de las reformas urbanas de la Exposición Internacional, fueron trasladados de nuevo y provisionalmente, pero esta vez en la plaza de las Glorias, lugar en el cual estuvo durante más de 80 años y hasta el 2013.

En el 2006, después de diferentes proyectos, propuestas de cambios de ubicación, algún que otro  referendo entre los propios encantistas y varias movilizaciones por parte de los mismos, se aprobó el nuevo emplazamiento, en el Bosquet Dels Encants, al otro lado de la plaza y tocando con el Teatro Nacional.

Exactamente situado en una superficie total de 33.306 m2, en el barrio de la Eixample, entre la Avenida Meridiana, la calle Caspe y la calle Castillejos, en el antiguo Bosquet Dels Encants.

El 25 de septiembre de 2013, finalmente, se estrenó el nuevo emplazamiento. Situado bajo una espectacular cubierta de 24 metros de altura y repleta de espejos que reflejan toda la actividad diaria del mercado, y siempre conservando la esencia propia del mercado y la sensación de compra al aire libre. La principal función de esta cubierta es proteger a los propios comerciantes de las inclemencias meteorológicas.

El equipo de arquitectura B720, dirigido por Fermín Vázquez, fue el encargado de diseñar las instalaciones que acogen el actual mercado de los Encants Barcelona.

Las obras del nuevo emplazamiento comenzaron en el año 2009.

Estas nuevas instalaciones además de las paradas, tiendas y de la plaza de la subasta cuenta también con; más y nueva oferta de restauración, oficinas, sanitarios, una sala polivalente y parking con capacidad para unos 300 vehículos.

Todo esto distribuido en diferentes plantas que van desde el nivel menos 2 hasta el nivel 2, dónde también se encuentra la zona de carga y descarga, los almacenes de los paradistas y tenderos, el aparcamiento para los vehículos comerciales y el área de basura y reciclaje entre otros.

Este nuevo emplazamiento abrió sus puertas por primera vez el pasado 25 de septiembre de 2013, y se inauguró oficialmente el 27 y 28 de Septiembre.

El mercado de los Encants Barcelona es el mercado libre por excelencia de la ciudad. Unos 500 comerciantes y profesionales, aproximadamente, se encargan de dar salida a una multitud de productos inusuales, viejos y nuevos, o difíciles de encontrar.

Uno de los principales atractivos, es la subasta pública que se realiza los lunes, miércoles y viernes de 7:00 a 9:00 de la mañana. Este es el exponente más significativo, ya que es el único de Europa en el cual aún funciona esta modalidad de venta. La hora de la subasta, es el momento perfecto para aprovechar y encontrar grandes ocasiones a precios inmejorables, y siempre con la posibilidad, en algunos casos, de regatear el precio. Los lotes que se subastan, habitualmente, acostumbran a ser pisos que han de ser vaciados, tiendas que han tenido que cerrar y restos de estocs entre otros.

Los Encants tienen una gran afluencia de público, recibe alrededor de 100,000 visites semanales (según el IMMB), una parte son clientes tanto fijes de años atrás como nuevos que recientemente han descubierto el mercado, y otra (y cada vez más significativa) de turistas de todo el mundo.

Se pueden encontrar todo tipo de objetos viejos y nuevos, artesanales y de alta tecnología, y siempre seguramente a unos precios inmejorables. Además, hay ofertas permanentes de mobiliario antiguo y de segunda mano, antigüedades, ropa de segunda mano y antigua, libros y discos viejos, maquinaria y electrodomésticos nuevos y de segunda mano, una amplia oferta de productos actuales de ocasión y confección, decoración, hogar, ferretería, etc.

En definitiva, conjugamos lo nuevo y lo viejo.

*La palabra subasta, proviene de la época de los romanos cuando los legionarios vendían su botín de guerra. Lo hacían plantando su lanza en el suelo, con una banderita en la punta, y debajo ponían los objetos que querían vender. Por lo tanto, vendían bajo el asta «sub-asta».

** La palabra encante, viene del hecho que las mercancías se anunciaban cantando o a gritos, es  decir, al «en-cante»